El 70% de las gafas de sol que se venden cada año en Rep. Dom. Incumplen con la normativa de seguridad. A pesar de que para muchos son un complemento más, las gafas de sol han de proteger los ojos y evitar efectos peligrosos o nocivos del sol. Por consiguiente la elección de sus lentes no debe basarse en modas o criterios estéticos, sino en el uso que se le dará.

Las gafas de sol debe ser neutra desde el punto de vista óptico, cubrir de frente y lateralmente de los rayos nocivos, tener un alto grado de protección contra los rayos ultravioletas, ausencia de rugosidades y bordes vivos, con cristales u orgánicas, nunca de plástico. Además de hacer frente a las radiaciones solares, unas gafas deben permitir una óptima agudeza visual. Para que los lentes solares protejan de forma adecuada, deben estar perfectamente adaptados al rostro: la montura no debe quedar ni descentralizada ni alejada de la cara.

Presta especial atención a los niños, su cristalino es casi transparente hasta los 10 ó 12 años, y sus ojos absorben toda la radiación. No les compres gafas de sol de juguete o que no cumplan estrictamente con la reglamentación. Antes de comprar cualquier gafa de sol, compruebe que esté marcada con el sello donde especifique su clase y porcentaje de filtro. La exposición al sol sin una debida protección puede originar importantes lesiones en la córnea, retina y cristalino, provocando conjuntivitis, la afección más habitual, úlceras crónicas y la aparición prematura de cataratas. Los daños que provocan unas gafas inadecuadas no aparecen en seguida, sino después de algunos años y en la mayoría de los casos las lesiones son irreversibles.

Por estas y muchas razones a la hora de adquirir unas gafas de solo deben estar supervisadas por un especialista de la visión. Si quieres saber más sobre el cuidado de tu salud visual visítenos en nuestras Ubicaciones y Horarios o Contáctenos directamente.

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