¿Qué tipo de radiación puede ser perjudicial para los ojos?
El componente tipo C de la radiación ultravioleta emitida por el sol es mayoritariamente absorbido por la capa estratosférica de ozono, y la mínima cantidad que llega a la superficie terrestre no es potencialmente nociva para los ojos. Sin embargo, la exposición ocular repetida o muy intensiva a los tipos A y B de radiación solar ultravioleta puede conducir a la aparición de alteraciones oculares de diverso grado.

¿Qué patología ocular está más frecuentemente relacionada con la exposición al sol?
La superficie ocular, por estar directamente en contacto con el exterior, es la parte del ojo más susceptible a sufrir fenómenos de irritación por el efecto de la radiación solar. Entre los procesos agudos es frecuente la inflamación de la córnea y de la conjuntiva (queratoconjuntivitis), que cursa con enrojecimiento ocular y sensación de cuerpo extraño y que suele mejorar rápidamente con un tratamiento tópico adecuado. La exposición al sol mantenida y prolongada, puede dar lugar a la aparición de procesos degenerativos crónicos en la superficie ocular, como el phterigion (palmera) y la pinguécula, que a su vez pueden descompensarse produciendo molestias agudas.

¿Qué medidas preventivas recomendaría?
La utilización de gafas de sol homologadas, con un filtro adecuado, protege el globo ocular de las radiaciones ultravioleta, aumentando el confort y la calidad visual en situaciones de intensa luminosidad, sin alterar la percepción de los colores. Con su uso, se benefician especialmente las personas con más sensibilidad a la luz, como aquellos que han sido operados de catarata y los que tienen los ojos claros. Las gafas también resultan muy útiles como mecanismo de protección ocular en la práctica de deportes (natación, squash, deportes náuticos) y de otras actividades cotidianas como el bricolage o la jardinería, más frecuentes durante las vacaciones. Para evitar traumatismos oculares es recomendable utilizar gafas protectoras.

¿Alguna recomendación para los usuarios de lentes de contacto? 
Si. Deben tener un cuidado especial de las mismas durante los meses de verano, evitando su uso en la piscina y en el mar, por el riesgo potencial de contraer infecciones oculares que, en ocasiones, pueden ser muy graves. Para los portadores de lentillas, e incluso para cualquier persona, es recomendable el uso de colirios lubricantes (lágrimas artificiales) para aliviar la sensación de “ojo seco” en ambientes con aire acondicionado o en aquellas circunstancias que aumenten la sensación de sequedad ocular

Dr. Javier Elizalde
Médico Oftalmólogo
Centro de Oftalmología Barraquer